miércoles, 2 de julio de 2008

No es más...que un breve adios

Gracias por compartirme un poco de vos,
por alegrarme la vida así no te hayas dado cuenta de ello
& por tu sinceridad.
Ahora sólo pienso en todo aquello que iré a extrañar en tu ausencia:
acariciar los parpados de esos ojos de mirada triste;
los labios, no muy secos, pero poco humectados.
& bueno, muchas cosas más.
Desconozco qué tanto tiempo podré evocar ciertos recuerdos gratos,
como el olor de tu cuerpo, o lo frías que mantenés tus manos.
Despedirse de lo que se ama requiere de cierta fortaleza
que tal vez me ha faltado.
Me encantaba cuando me dabas un beso luego de que yo lo pedía,
pero sobre todo cuando menos lo esperaba...
cuando el juego era querernos & yo ni sabía qué andaba haciendo;
que yo jugara con tu pelo, pero más que tu lo hicieras con el mío.
En fin, lo que más disfruté fue haberte podido despedir a mi manera.


¡Suerte!

No hay comentarios:

Publicar un comentario